### Tráfico ilícito de café desde Ituri: una gran pérdida económica para la República Democrática del Congo
La provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, está repleta de café de calidad, cultivado con esmero por los agricultores locales. Lamentablemente, una gran parte de esta preciosa producción no beneficia a la nación congoleña, sino que se exporta ilegalmente a los países fronterizos. Esta práctica fraudulenta causa pérdidas financieras considerables al país y revela lagunas en el actual sistema de vigilancia y regulación.
El café cultivado en los territorios de Mahagi, Djugu y Aru es apreciado por su calidad, en particular el café Arábica producido en Mahagi. Sin embargo, más del 80% de esta producción sale del territorio de forma clandestina, evitando así los circuitos oficiales de exportación. Esta situación es deplorada por las autoridades locales, que destacan la falta de control y supervisión de los agricultores por parte de los organismos competentes.
Joel Ular, jefe de la oficina de información comercial de la aduana de Mahagi, denuncia este tráfico ilícito que priva a la República Democrática del Congo de recursos preciosos. Destaca la necesidad crucial de regulaciones más estrictas y vigilancia fronteriza reforzada para detener este fenómeno. Por su parte, el director provincial de ONAPAC en Ituri, Max Kandolo Lusele, señala la ineficacia de las medidas de control fronterizo, que permiten que los productos escapen hacia otros países.
Para remediar esta situación, se deben tomar medidas concretas. Es necesario rehabilitar los caminos de servicios agrícolas para facilitar el transporte de productos, mejorar el clima de negocios para incentivar la inversión local y extranjera y fortalecer la presencia de servicios agronómicos para supervisar a los productores. Estas acciones permitirían explotar plenamente el potencial agrícola de Ituri y garantizar una remuneración justa a los agricultores por su trabajo.
En conclusión, la lucha contra el tráfico ilícito de café desde Ituri es una cuestión crucial para la estabilidad económica de la región y del país en su conjunto. Es imperativo implementar medidas efectivas para controlar y regular el comercio de este producto estratégico, asegurando que los beneficios de esta actividad beneficien a la economía congoleña y a las comunidades locales que dependen de ella.