En el complejo y diverso mundo de la lingüística, recientemente se ha alzado una voz destacada para abordar un tema de gran importancia: la apropiación de nombres y lenguas dentro de la sociedad africana. La profesora Mpunga wa Ilunga, especialista en lingüística africana, cautivó a su audiencia durante una conferencia titulada «¿Cómo ser negro en los nombres y lenguas de los demás?». en Ngandajika, República Democrática del Congo.
El apasionado discurso del profesor destacó un aspecto poco explorado pero sin embargo crucial de la identidad africana: los nombres y las lenguas como pilares de la cultura y la dignidad. Señaló el inquietante fenómeno de la apropiación de nombres ajenos, acto que calificó de «bomba de destrucción masiva» y de «grave desventaja» para la comunidad africana.
A través de sus vibrantes palabras, la profesora llamó a la conciencia colectiva, invitando a sus compatriotas a liberarse del influjo de los nombres y lenguas extranjeras para apropiarse plenamente de la propia dignidad. Subrayó el vínculo profundo entre el nombre y la persona, afirmando que revelar el nombre es entregarse por completo, revelarse a través de un patrimonio cultural rico y significativo.
Al plantear el desafío de huir de nombres y tradiciones ancestrales en beneficio de los ajenos, el profesor advirtió contra la pérdida de identidad y de valores que de ello se deriva. Instó a su audiencia a reconectarse con la tradición, celebrar la riqueza de los nombres indígenas y reclamar su herencia cultural plural y vibrante.
Al concluir su esclarecedora intervención, la profesora Mpunga wa Ilunga recordó elocuentemente que los nombres de los pueblos colonizados los señalaban como propiedad de Occidente, subrayando así la urgencia y la necesidad de elegir cuidadosamente los nombres transmitidos a las generaciones futuras.
A través de sus poderosas palabras y su audaz visión, la profesora Mpunga wa Ilunga abrió una ventana a un debate esencial y fascinante, recordando a todos que los nombres y las lenguas son mucho más que palabras: son vehículos de la memoria colectiva, guardianes de la identidad y testigos de la historia.